sábado, 30 de mayo de 2009

Serpientes

De malas palabras saboreo cada cucharada de sopa, mirando a través de la pared y probando mi imaginación emancipada, poco duradera, pero suficiente como para inspirar cada pelillo y cada nervio de mi cuerpo.
Cae la noche, tan deseada pues es el momento en que casi siento en mis manos el producto de mi mente, volátil, incomprensible,hiriente pero sobretodo adictiva, se dejan caer de la nada armonías pesadas, sonidos oscuros, coyunturas en el mundo abstracto inmersos en cada segundo de tiniebla espesa, asquerosa, poderosa... palabras que confabulan en esta situación que me provoca una catársis de magnitudes apenas soportables, que distorsionan la cordura y que extralimítan la pasión.
Desgarros que provocan un deleite insano y persistente, un 8vo pecado capital inmerso en mi alma, vínculos neuronales que me derriban, me levantan y vuelven a abatirme.

Un obstinado veneno de serpiente que se apodera, me extorsiona, me aprisiona y me libera... hasta el momento en que el crepúsculo del día siguiente advierte el fin de un nuevo ciclo.

De malas palabras saboreo otra cucharada de sopa.

No hay comentarios:

Publicar un comentario