Busco a tientas tu cabello en mis manos mas no logro conciliar un letargo. Pienso en nuestros labios cercanos bajo incolume lluvia, sin embargo sigo buscandote en reflejos humanos tu rostro encantador, que despoje este amargo.
En ocasiones siento que mi naturalidad se asemeja a la monotonía. Eso es bueno. Me recuerda que una locura quiebra tal sensación... pero: ¿la locura se volverá monótona?