No soy erudito de las cuerdas, pero me compenetro en cada nota salvaje que intenta cautivar los sentidos de seres que viven eternamente con la cabeza agachada esperando ver en el desperdicio mundano los acordes definitivos de una banda sonora en que abundan lagrimas y sollozos.
Espectros siniestros y parásitos que retuercen mi cabeza con pensamientos en niveles de distorsión dignos de algun cineasta del gore más crudo y descarnado hecho jamás, siento litros de pintura en mi cara y desperdicios rodando en mi cuerpo como si cada pedazo de podredumbre alimentara la criatura despreciable, dueño del sentimiento instintivo mas oscuro y traumático.
Creeran que para mi la solucion es que mr. Dios me salve con su infinita bondad y sabiduría la cual le debiera estar eternamente agradecido?
En estos momentos necesito unas cuantas monedas, pues prefiero ahogar la melancolía con alcohol antes de esperar la seudo-salvación.
Sigo escuchando acordes interpretando sensaciones vegabundas y eternas, sensaciones los cuales...
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