Palabras extraviadas en árido desierto
no hay pistas en este ambiente muerto.
Por fuera son muy parte del ganado
un baboso ciudadano, por la urbe intoxicado
que ve los mismos rostros habituales,
rostros pintados con gris de mortales.
Doy con un árbol marchito, todavía le queda una hoja
ni siquiera me acerco, ésta sola afloja.
Huelo su naturaleza y siento potente
la mística en mis manos, las palabras en mi mente
y acaricio la hoja con mi pluma y mi verso
mi gratitud a la agonía del árbol, su corazón inmenso.
Generosidad de su vida, ya vuelvo a ser sencillo
recobrada la palabra, ahora extraño tu brillo
tu ausencia, mujer, me regresa al pasado
ese de apariencias, de caretas, un pasado abandonado.
El poema empieza muy triste, a mi parecer, y termina aún más triste pero tiene cierto matiz brilloso al final (no sé si entiendes a qué me refiero)
ResponderEliminarsin duda, tú serías un poeta maldito Milo, has oído hablar de ellos? o mejor...los has leído?
te recomiendo a Baudelaire y Mallarmé...también a Verlaine y Rimbaud, pero sobre todo pónle ojo a Baudelaire (Las Flores del Mal)..sé que te va a gustar!
un beso
nos vemos chiquillo de la melena larga y chascona xD
karli