sábado, 27 de junio de 2009

Pseudo-fábula

Frágil hoja de otoño, crujes por una mirada hostil, tendenciosa. No vives otro año, mas diste tu vida por otra, el apego acabó. El viento invita a un paseo, huyes arriba de corceles indomables, recorriendo una ciudad gris y amarga, miran a sus semejantes como inertes, valoran a su par como un papel higiénico. El circo comienza y un espectáculo decadente se cierne en cada pedazo de tierra, hipocresía, crueldad, odio, tristeza y descontrol parecieran apunto de estallar, cada sensación se guarda con dolor, es ahora veneno que recorre su sangre.

-"Un joven arrojado a su suerte y de mirada perdida está en un rincón, quiero una pausa en mi viaje. Llego a su ser y siento calidéz. Ahora hay un brillo en sus ojos, despierta de su letargo. En casa me deposita en un libro. Años entre hojas y palabras, frases profundas, razones para ser, culpas sin consuelo, esperanzas y realidades, me dejo llevar. Pero un día vuelvo a ser. Cuatro versos son imortalizados, me son tatuados con esperanza, lo sé!. Soy la llave de su despertar definitivo, la mano temblorosa del joven denota ansiedad...

...se detiene, me suelta, huye sin razón. No lo entiendo, un poco de agua cayó de su rostro y borró mi sentimiento. ¡Quiero volar! ¿qué hago acá?."

Frágil hoja de otoño, terminaste un viaje que no tiene consuelo. Fue un pedacito más de vida, pero hubieras preferido haber muerto antes, no haber provocado una herida.

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