Me arrodillo para recojer un puñado de tierra y lo arrojo al viento, cierro mis ojos y comienzo un viaje sin límites ni precedentes a lo desconocido, fuera de lo mundano, atípico, poco ortodoxo, raro... pero cautivante. Me arrojo a un espiral de sensaciones, estimulan y erizan mi piel, me siento tan firme, tan seguro, tan temeroso, tan cegado.
La tierra me habla, y yo me río de eso. El cielo me entrega algo mas allá de muchos pensamientos y mentes alucinantes, algo... sé que me pertenecerá pero es tán frágil que me siento el humano menos capaz de acoger. No espero más respuestas, no espero golpes en mi cabeza, no espero mordidas de sus ojos ni amargos gritos de reacción.
Bajo a la tierra, sólo me arrodillo para recojer un nuevo puñado de tierra, cierro mis ojos y esta vez no siento nada. Sigo viendo el cielo lejano.
Esta ahí, siempre, cerca, muy lejos.
Iré a pasos por un largo sendero, de seguro llegaré a lo más alto del cielo a abrazar la utopía literaria de siglos pasados, la inspiración de hombres de la historia, la luz de licantropos.
Me siento tan firme, tan seguro, tan temeroso, tan cegado...
Bush - Greedy Fly
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